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Algunas
reacciones de la prensa a "cuilidh":
"Sublime"
(Living Tradition)
"Completamente encantador" ****
(Observer Music Monthly)
"Maravillosamente producido" ****
(Scotland On Sunday)
"Julie no flaquea al capturar tu corazón" *****
(The Sun)
"Material tradicional transformado por límpias,
clarividentes voces" ****
(The Guardian)
"Música sorprendentemente accesible que nunca suena
antigua"
(Daily Telegraph)
"Para aquellos de nosotros que no hablamos la
lengua, los discos de Julie son como mensajes del otro mundo.
Tan encantadoras, seductoras y fascinantes como las canciones
de Kate Bush y Bjork "
(Mark Radcliffe, BBC Radio 2)
"Se necesitaría un corazón verdaderamente frío
para no quedar tocado por su musica"
(Philip Selway, Radiohead)
“Su mejor y más hermoso trabajo hasta la fecha”.
Folk Radio. UK
“Elegante, evocador, infaliblemente entonado”.
Colin Irwing. MOJO
Galardones:
Desde que obtuviese el premio Horizon como mejor
debutante, no ha parado de recoger galardones y reconocimientos:
Mejor Cantante en Gaélico y Mejor disco, galardones
concedidos por los Scots Tradicional Music Awards en 2007.
Por tercer año consecutivo nominada como Mejor
Cantante Folk por la BBC Radio 2, un prestigioso premio que ha
ganado en 2 ocasiones y que en el año 2006, supuso convertirse
en la primera cantante escocesa en gaélico en obtenerlo.
Aunque quizás el premio por el que sienta una mayor
predilección y orgullo sea el que le concedió el Parlamento en
2008 como “Embajadora de la Música Gaélica de Escocia”.
Colaboraciones:
En 2008 edita junto a su marido Eamon Doorley,
el guitarrista escocés Ross Martin y la intérprete irlandesa Muireann
Nic Ambhlaoih, el aclamado álbum Dual, un trabajo que explora
la conexión de la música y cultura gaélicas entre Irlanda y Escocia.
En los últimos años ha establecido colaboraciones
y conexiones musicales con artistas del calibre de John MacCusker,
Jayme Stone o con el mismísimo Bill Whelan (Riverdance) con el
que el año 2008 produjo una pieza cuyo estreno tuvo lugar el Día
de San Patricio en Belfast.
Sobre
sus influencias:
“Muchos de los extraordinarios viejos cantantes
de Uist, muchos de ellos que ya no se encuentran entre nosotros.
Y los maravillosos Mary Smith, Iain MacDonald, The Bothy Band,
Iain Maclaughlin – Madonna”.
Miscelánea:
Protagoniza la portada y entrevista en páginas
centrales del número de julio 2008 de la revista Folk Roots. www.frootsmag.com
Participa en el número de setiembre 2008 de la
revista MOJO interpretando maravillosamente el Blackbird del White
Album de The Beatles. www.mojo4music.com. Este tema se coló en
la parrilla musical de la BBC Radio 2 siendo el primer tema en
gaélico en ser radiado en dicha emisora.
Es la primera intérprete en gaélico en ser invitada
a participar en el legendario programa de TV “Later… with Jools
Holland”.
A punto de finalizar un master sobre “El contexto
de la tradición y material cultural”: un trabajo que gira en torno
la tradición cultural y social en las Tierras Altas e Islas de
Escocia.
Dirige y presenta en la emisora BBC Radio Scotland
el programa “Fowlis & Folk”.
Crónica
de Julián Callejo en Zona Musical sobre el concierto que ofreció
Julie Fowlis el en el Centro Caixa Forum de Madrid:
“Julie Fowlis, con la sabiduría picaresca en sus
ojos y en sus mejillas, es capaz de hacer vibrar las paredes de
cualquier auditorio con la fuerza de su voz. Es una intérprete
de esas que juegan con la perfección sin descuidar la emotividad,
casi como una dama del jazz, a pesar que su palo, la música tradicional,
sea otro. Así lo ha dejado patente con el primer tema, interpretado
a capella. Su banda es ese grupo de grandes músicos capaz de organizar
una pequeña bacanal enloqueciendo con su discreto minimalismo
bailongo. Como los JF Sebastian pero con la experiencia de siglos
que albergan las músicas de las que se van adueñando. El espectáculo
no ofrece sorpresas, es lo que el público ha venido a escuchar.
bouzouki, violín, guitarra y una vocalista; un repertorio de temas
tradicionales escoceses cantados en gaélico y ese sabor antiguo,
hecho con una sonoridad que huye de la estridencia, cantado con
una voz poderosa que evita la rotundidad tanto como el susurro.
Terriblemente medido, pero, y ahí está la gracia, acogedor, emocionante,
preñado de alma. Lo más difícil de todo, que se consigue agotando
el talento con trabajo y más trabajo, hasta que su resuello es
esa sensación de hormigueo que tenemos ahora, mientras escuchamos.
Nunca lo he dicho pero siempre lo he pensado: en los que recurren
a la música tradicional tenemos una mina inagotable de talento
-como es el caso-, una actitud intachable de respeto al público
de la que la mayoría debieran aprender y, sobre todo, una buena
cantidad de renovadores, experimentadores que están hallando caminos
sorprendentes mezclando lo ancestral con lo contemporáneo, forzando
el sonido y el estilo hasta llegar a lo genial. Lógicamente mi
recomendación es olvidar las etiquetas y animarse a explorar.
Julie Fowlis no nos va a llevar a ningún paisaje nuevo. Nos va
a presentar uno que estaba ahí antes que nosotros, y doy fe que
nos hace falta. Cuando estaba presentando a sus músicos ha preguntado
al público quién había visitado Escocia, y nadie ha dado señales
de vida. Su intención es sacar del olvido y del limbo de la ignorancia
una tradición (y un idioma) que debiéramos conocer puesto que
es Europa, es nuestro. Tal vez asumamos entonces que estamos más
cerca de su melancolía festiva que de las poses machistas y los
amores extremos de los boleros. Más de uno está a punto de saltar
disparado de su asiento a la pista de baile y, precisamente, por
algo será. Lo que más me gusta, es que parece que tiran más a
la danza que al llanto. Que están tatuando una sonrisa enorme
en la cara de todos los presentes. Curiosamente el momento más
“relajante” del concierto es la versión de los Beatles (“Blackbird”),
un encargo que les hizo la revista Mojo para conmemorar los 40
años de la edición del “White Album”, y que consistía en interpretarlos,
en gaélico”
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